NUEVA TEMPORADA EN CHASQUIDOS. ANSELMO COBIRAN HA REANUDADO LAS PUBLICACIONES TRAS SU DESCANSO DE VERANO

lunes, enero 29, 2007

Un Líder Emocionante

Anselmo Cobirán entrevista para el blog Chasquidos a Gloria Gaitán, la única hija de Jorge Eliécer Gaitán, el histórico líder de Partido Liberal asesinado en Colombia el 9 de abril de 1948.



La historia contemporánea de Colombia se partió en dos cuando el 9 de abril de 1948 fue asesinado a tiros en Bogotá Jorge Eliécer Gaitán, el jefe del Partido Liberal. Este líder había ilusionado al pueblo, las elecciones estaban próximas y se postulaba como el próximo presidente de la República. Su crimen desató una indignación que descenadenó una revuelta popular que cambió para siempre el destino del país. Los disturbios destrozaron la ciudad. Edificios del Gobierno y de la Iglesia fueron incendiados. Los incidentes, reflejados en la biografía de Gabriel García Márquez Vivir para Contarla, se prolongaron durante varios días en un capítulo que se recuerda con el nombre de 'El Bogotazo'. El país se desestabilizó y explotó una guerra civil, un cruel periodo de cinco años conocido como 'La Violencia' en el que murieron más de 300.000 personas y dio origen al complejo fenómeno de la guerrilla que todavía perdura.


Anselmo Cobirán ha tenido la valiosa oportunidad de entrevistar para este blog a Gloria Gaitán, la única hija de este histórico líder político. Gloria dedica todos los esfuerzos a mantener vivo el recuerdo de su padre y a movilizarse para que las aspiraciones de transformación política por las que luchó hasta su muerte se cumplan. Declara que su vida corre peligro porque ha sido amenazada con cartas anónimas de paramilitares, pero aunque intentan amedrentarla no se rinde.

El Alto Comisionado para la Paz del Gobierno colombiano, el psiquiatra Luis Carlos Restrepo, afirmó que hay que enterrar para siempre la memoria que guarda el pueblo de Jorge Eliécer Gaitán. Pues su hija Gloria lucha para que esto no suceda jamás. Existen diferentes versiones sobre el magnicidio, pero la más común dice que Jorge Eliécer Gaitán, abogado de profesión, fue tiroteado por Juan Roa Sierra, un joven al parecer esquizofrénico de familia humilde, cuando salia de su oficina acompañado por compañeros de su partido que le habían invitado a comer. Recibió tres balazos, uno en la cabeza y dos en la espalda. El reloj que llevaba el líder quedó parado a la una y cinco minutos de la mañana. Roa Sierra cayó en manos de la multitud enfurecida y murió linchado. Ese mismo día, Gaitán tenía previsto recibir a un por entonces deconocido Fidel Castro, que por esas fechas se encontraba en Bogotá para asistir a un congreso político estudiantil. La cita con Fidel quedó apuntada en su agenda. Gloria Gaitán explica que el crimen respondio a un complot en el que estaban implicados los servicios de inteligencia de Estados Unidos y la oligarquía en la llamada 'Operación Pantomina'.


"Mi papá interpretaba al pueblo"



Anselmo Cobirán: El 23 de enero se cumplieron ya 104 años del nacimiento de su padre, Jorge Eliécer Gaitán. ¿Celebra de alguna manera especial esta fecha destacada?
G.Gaitán: Como el 23 de enero era martes, pospusimos un acto modesto para el domingo siguiente, cuando un grupo de compañeros viajaremos a Cucunubá, población situada a hora y media de Bogotá, que conserva integralmente su arquitectura colonial. Allí se dice que nació mi padre cuando mi abuela era maestra en una escuelita de la localidad. Pero otros municipios colombianos y varios barrios de Bogotá se pelean por ser los lugares de su nacimiento. En artículo que mi papá escribió sobre Homero, cuando todavía era un adolescente, dirá que “su cuna se la disputan siete ciudades griegas” porque, “como todo genio… retrató el alma de su patria”.

A.C: Usted encamina sus esfuerzos para que la figura de su padre sea conocida en toda su dimensión. ¿Cuál es la faceta menos conocida de Jorge Eliécer Gaitán?
G.G: Cuando dicto un seminario le pregunto a los asistentes “¿conocen ustedes el mar? La mayoría de la gente responde en coro que sí. ¿Han buceado?, pregunto. La mayoría dice que no. Entonces, les comento que no conocen el mar. “Vamos a bucear hoy en Gaitán, vamos a conocer el cuerpo de doctrina orgánico, original y visionario, que el ideó”. Es eso lo que menos conoce la gente.

A.C: En declaraciones públicas ha reconocido que teme por su vida. ¿De dónde provienen las amenazas? ¿cómo se defiende y quién le protege?
G.G: Desde cartas anónimas de los paramilitares que llevaron a Alvaro Uribe a liquidar el Instituto Gaitán y sacarme violenta y arbitrariamente de la dirección de la Casa-Museo Gaitán, impidiendo que mi familia ingrese a la que fue mi casa natal y mi hogar de infancia porque los paramilitares afirmaron que había que retirarme de allí para poder enterrar la imagen revolucionaria que yo divulgaba, hasta la presencia de sicarios armados con ametralladoras que han llegado hasta mi casa a buscarme, han sido fundamento para que la OEA [Organización de los Estados Americanos] le exija al gobierno colombiano medidas cautelares para defender mi vida, medidas que el gobierno se ha negado a tomar.

A.C. ¿Qué recuerda del fatídico 9 de abril de 1948, dia trascendental en su vida y en la de Colombia, cuando entonces era una niña?
G.G. Ese día era mi primer día de colegio en el Santa Clara, a donde me habían matriculado porque la víspera una niña del colegio donde yo estaba me había gritado que ojalá mataran a mi papá. Una tía me fue a buscar para llevarme a la casa, donde estaba una señora que me decía que debía rezar para que mi papá entrara al cielo. Yo pensé “pero que señora tan bruta, si Dios va a sentirse muy honrado de que llegue al cielo mi papá”.

A.C. ¿En medio de tantas teorías controvertidas sobre aquel 9 de abril de 1948. ¿Quién asesinó a su padre?
G.G. Mi padre venía denunciando reiterativamente el magnicio premeditado, sistemático y generalizado que había desatado el gobierno oligarca bipartidista (liberales+conservadores oligarcas) contra el pueblo gaitanista para amedrentarlo en su marcha hacia el poder. La respuesta fue el magnicidio de mi padre en complot fraguado por la CIA y el gobierno al que llamaron “Operación Pantomima”.

A.C. Acusa a la CIA del crimen. ¿En qué se basa?
G.G. John Mepples Spirito, un agente de la CIA confesó que vino a Colombia junto con el agente Thomas Elliot, primero para sobornar a mi papá (lo que yo supe desde siempre de boca de mi propio padre) y cuando no aceptó el soborno les ordenaron asesinarlo contratando como sicario a Roa Sierra, quien había sido funcionario de la Embajada Alemana Nazi y ya había hecho varios trabajos para la CIA.

A.C. Ha denunciado que el FBI destruyó documentos relacionados con el movimento gaitanitas. ¿Cómo se enteró de ello? ¿Qué tiene que ocultar EEUU?
G.G. Un norteamericano solicitó formalmente, tanto a la CIA como al FBI, la desclasifiación de sus archivos. La CIA respondió que no lo hacía por razones de “seguridad nacional” y el FBI dijo que habían quemado todo lo referente a Jorge Eliécer Gaitán, aún cuando las leyes norteamericanas consideran un delito la incineración de información oficial.

A.C. ¿Cómo se puede desmontar alguna teoría que sostiene que el KGB estaba por detrás del asesionato en un movimiento de distracción, precisamente para que se sospechara de la CIA?
G.G. Porque no existe ninguna prueba sobre la participación de la KGB, mientras que sí las hay sobre la participación de la CIA en el crimen.

A.C. Gabriel García Márquez en su crónica autobiográfica 'Vivir para contarla' narra que cerca de una droguería donde los guardias refugiaron a Roa Sierra observó a un misterioso hombre bien vestido que actuaba como agitador y que después se retiró a bordo de un vehículo. ¿Da crédito a esta observacion? ¿Ha pensado en quién podría ser ese hombre enigmático al que se refiere en el libro?
G.G. Mi mamá, muchos años antes que Gabo, relató lo mismo para un reportaje en el periódico El Espectador. En mi familia pensamos que debió ser uno de los agentes de la CIA o un miembro de la policía, porque también se ha podido comprobar que el coronel Virgilio Barco, jefe de la policía, estaba en el complot. De ello hay muchas pruebas Además, Plinio Mendoza Neira, seguidor incondicional del ex presidente liberal Alfonso López Pumarejo, llevó ese día del brazo a mi padre para ponerlo frente al asesino y salió corriendo antes de que Roa Sierra sacara el revólver.

A.C. En la década de los veinte Jorge Eliécer Gaitán viajó a Italia, donde se doctoró con honores. ¿Cómo cree que influyó en la personalidad de su padre la estancia en la Italia de de Mussolini?
G.G A mi me duele cuando se habla de “la Italia de Mussolini”, porque esa Italia estaba llena de gente combatiente por el socialismo. No hay que olvidar que Mussolini fue director del periódico oficial del Partido Comunista y que allí aprendió muchas de las tácticas operativas de la izquierda que habían sido tomadas de Roma, como las marchas de antorchas, la importancia de la oratoria en la movilización popular, etc. Fue de esa Italia, la grande, la eterna, de la que mi papá se nutrió y también el momento le sirvió para aborrecer el fascismo. Por ello, cuando regresó a Colombia dedicó su tiempo a dictar conferencias señalando los crímenes del fascismo y lo nefasta de su política. Los textos de esas conferencias abundan y, afortunadamente, se han conservado.

A.C ¿Qué valores le inculcaba su padre? Permítame preguntarle por una confidencia anecdótica, pero creo que me parece interesante y humana. ¿se hablaba de política en la mesa?
G.G. Se hablaba todo el tiempo de política. Eso explica que yo le hiciera a mi papá, como regalo, muchas caricaturas que me asombran – perdóneme el atrevimiento –para mi edad, pero explica la capacidad de mi papá para transmitir su mensaje incluso a niños pequeños. Yo tenía 10 años cuando lo asesinaron. Mi papá siempre me enseñó que había que luchar contra lo imposible y que para ello había que desarrollar una gran fuerza de carácter.

A.C ¿En qué consistían sus funciones como asesor de Salvador Allende?
G.G. Mi trabajo era múltiple. Oficialmente yo trabajaba en cuestiones de planes económicos, pero mis tareas, además de eso, eran múltiples, entre otras cosas asistía a diversas reuniones para contarle al Presidente lo que allí se había dicho.

A.C ¿Qué concepto tenía de España su padre?
G.G ¿De cuál España? ¿De la republicana? El director del periódico Jornada, vocero del Movimiento Gaitanista, relataba que mi papá insistía en que al pueblo había que hablarle contra Franco y exaltar a los republicanos. Mi casa era una especie de consulado de los exilados de la República Española. En las fiestas de Año Nuevo siempre estaban los españoles presentes, tanto que yo creía que para esas fechas había que hablar con la “c” y la “z”. Me demoré muchos años en saber que era una cuestión de acento particular de los españoles.


A.C ¿En que estado se encuentra la casa museo Jorge Eliécer Gaitan?
G.G. A mi y a mi familia el gobierno nos ha prohibido volver a la que fuera mi casa natal, mi hogar de infancia. No sé cómo estará, pero algunos compañeros la han visitado y hasta han llorado, porque la versión que dan de mi papá es deplorable, mediocre, reaccionaria y totalmente al servicio del establecimiento paramilitar-oligárquico que nos domina.

A.C. ¿Se ha manipulado la memoria de su padre?
G.G. La historia la escriben siempre los victoriosos. Mi lucha ha consistido en controvertir, pruebas en mano, las versiones acomodaticias que los académicos cortesanos, los historiadores a sueldo y los comunicadores dependientes han querido difundir de mi padre para tergiversar el sentido revolucionario de su lucha, convirtiéndolo en una figura inofensiva que no perjudique al establecimiento sino que, por el contrario, lo consolide.

A.C. ¿Qué recuerdos materiales ha perdido de su padre?
G.G. Todo, pero lo que más me duele es que Uribe haya ordenado incinerar las cartas de amor entre mi papá y mi mamá que eran muy valiosas, no solo humanamente sino también políticamente. Era extraordinario ver cómo mi papá le confesaba a mi mamá sus depresiones por la falta de conciencia del pueblo y la traición de los dirigentes y cómo mi mamá lo alentaba en la lucha. Esa destrucción me atraviesa el corazón como una daga.

A.C. ¿Qué ha supuesto Jorge Eliécer en la historia de Colombia si se aprecia con la perspectiva que da el tiempo en la actualidad?
G.G. Es la pregunta más compleja que me ha hecho. Gaitán es muchas cosas, porque el país se siente estrechamente vinculado a su figura, pero cada cual lo interpreta de manera propia y diferente. Creo que mi papá es el político más fracasado en el mediano plazo y el héroe triunfador en el futuro. De eso no tengo duda.

A.C. El recuerdo de su padre es imborrable puesto que está marcada en la historia de colombia. ¿Cómo se transmite este recuerdo a los escolares?
G.G. No se les transmite sino su asesinato y eso no es una casualidad.

A.C. ¿Qué momentos puntuales destacaría en la biografia de Jorge Eliécer Gaitán?
G.G. La vida de mi padre es asombrosa, porque estuvo vinculada a todos los acontecimientos claves de su época, pero lo que más resalto, lo que más me entusiasma, es la realización de la Constituyente Popular a principios de 1947, cuando a partir de unas elecciones del movimiento, hechas en todos y cada uno de los municipios de Colombia y organizadas por el Movimiento Gaitanista – lo cual implica una odisea titánica – se escogieron a los delegados a esa “Constituyente de hecho” para elaborar la plataforma ideológica del Partido Liberal, del cual eran aún disidencia. Vinieron de todo el país a Bogotá pagándose cada delegado su transporte y en las casas humildes de los gaitanistas los alojaron. Cada barrio acogió a los delegados de un determinado departamento y los alimentaron. El pueblo participó con una conciencia y una disciplina que lo deja a uno asombrado. El acto inaugural masivo se realizó en el Circo de Toros de Santamaría. Luego las comisiones se reunieron en el Teatro Colón para deliberar sobre los distintos temas, de ahí que el documento final tomara el nombre de Plataforma del Colón, proceso que sirvió, sin duda alguna, a que el gaitanismo se tomara meses después las riendas del Partido Liberal para convertirlo en el Partido del Pueblo. Es por ello que dirá: “lo que queremos es que la oligarquía liberal se vaya para el Partido Conservador y el Pueblo Conservador se pase al Partido Liberal. Así estaremos claros. Tendremos un Partido del Pueblo”.

A.C. Aseguró que el presidente Uribe apoyó un plan para invadir Venezuela mediante paramilitares encubiertos en una cooperativa asentada en la frontera y apunta que para este fin intentó adquirir tanques a España durante el gobierno de José María Aznar. ¿Al final llegó a suministro España armamento? ¿El Gobierno español conocería estas intenciones?
G.G. Aznar conocía perfectamente las intenciones de Uribe y su inicial complot contra Venezuela con la participación activa de los paramilitares. Pero cuando se presentó la posibilidad de pasar el oleoducto hacia el Pacífico por tierras de Colanta, que es una cooperativa lechera que opera como enclave geoestratégico paramilitar, la situación cambió. ¿Qué seguirá pasando? Colombia y los Estados Unidos dejarán que se construya el oleoducto con dineros venezolanos, luego vendrá un nuevo complot para arremeter contra Venezuela. Lo importante es que ese tiempo sirva para que se extienda por todo el continente el proyecto bolivariano.

A.C. ¿Ha descubierto algo nuevo sobre su padre a lo largo de tantos años de esfuerzos por conservar viva su memoria?
G.G. Sí, cada día descubro algo nuevo, pero lo que me deslumbró fue el haber podido reconstruir, en 1998, su cuerpo de doctrina orgánico que nos servirá como camino para llegar al socialismo.


A.C. ¿Cuáles eran las cualidades de Jorge Eliécer Gaitán como orador para encandilar al público?
G.G. Mi padre entendió que no existe el libre albedrío, como biológicamente lo han podido demostrar recientemente los neurobiólogos. Esto significa que nuestra voluntad no es la que nos rige sino nuestra constitución psicológica que yace en nuestro subconsciente. A ese subconsciente no podemos llegarle con la razón sino con la emoción. A partir de ahí mi papá se preparó para unir las ideas a la emoción expresándolas con un manejo predeterminado y científico de las tonalidades. Mi papá era, como todo gran orador, un extraordinario actor, o sea aquel que sabe apropiarse física y psicológicamente del personaje que interpreta y mi papá, en esos momentos, estaba interpretando al pueblo. Eso le permitió decir: “yo no soy yo, personalmente, yo soy un pueblo que se sigue a sí mismo cuando me sigue a mí que lo he interpretado”. Para lograrlo mi papá estudió oratoria como un actor se prepara para poder actuar.

A.C. Desde Europa contemplamos los gestos y fotografías publicadas en prensa que reflejan una simpatía que se exterioriza entre mandatarios sudamericanos como Chávez o Evo Morales con el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad. ¿Cómo se explica esta afinidad cuando se trata de pueblos tan lejanos y diferentes?
G.G. Cuando se sufre la misma explotación nacen lazos profundos de solidaridad, así sea entre pueblos, razas, culturales o credos diferentes.

A.C. Dijo que en el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ve un continuador de la labor de su padre. ¿Qué esperanzas tiene depositadas en el líder venezolano?
G.G. Todas.

A.C. ¿Que cree que en un futuro será de Cuba sin Fidel?
G.G. Fidel no es un hombre, es un pueblo, por eso nunca va a morir porque continuará viviendo mientras viva el pueblo cubano.

A.C. ¿Cual sería en su opinión la 'hoja de ruta' para afrontar el fenómeno de la guerrilla?
G.G. Es un tema demasiado extenso para responder en un reportaje que exige la brevedad. Pero lo primero es que, por la razón o por la fuerza, la oligarquía debe entender que tiene que hacer profundas concesiones en todos los campos de la vida nacional.

A.C. ¿Cómo interpreta que el magnate Julio Mario Santo Domingo se pronuncie a favor de que Uribe, que tan solo lleva unos meses de su segundo mandato, sea relegido una vez más en el 2010?
G.G. Que Santodomingo está muy satisfecho con su sirviente.

A.C ¿Qué futuro le pronostica al presidenteUribe en este mandato?
G.G. Uribe está sentado en un polvorín y pienso que las cuerdas se le están enredando. Pero todo depende de que exista una verdadera y auténtica oposición que quiera hacer una revolución y no un “quítese Ud. para ponerme yo”. Mi papá decía que en Colombia los socialistas no querían que triunfara el socialismo sino que triunfaran los socialistas.

"Frente a quienes practican la intolerancia, desprecian la convivencia, no respetan las instituciones ni las normas elementales de una ordenada libertad de expresión", Anselmo Cobirán advierte de que en este blog no se consentirán comentarios de carácter ofensivo.